
Las estanterías de pared en la cocina: un espacio extra para guardar cosas
Con los años tu colección de menaje y tus herramientas de chef de cocina se ha multiplicado. Los armarios de la cocina están a rebosar y esa torre de Pisa de tazas que hay en la encimera amenaza con derrumbarse. Una estantería puede ser tu mejor aliada para poner un poco de orden. Fáciles y rápidas de poner, las estanterías te proporcionan espacio extra para colocar cosas por poco dinero.
También son una alternativa muy interesante a los armarios y muebles altos, ya que ocupan menos espacio y visualmente son mucho más ligeras. Además, te servirán para colocar plantas aromáticas y te ayudarán a despejar la encimera.

Estanterías en la cocina: decoración en movimiento
Además, con las estanterías puedes ir variando la decoración a tu gusto y en función de las necesidades. Puedes colocar marcos de fotos o cuadros, un ramillete de flores secas, libros de recetas bonitos o una vela elegante. Y cuando te canses y necesites un cambio puedes quitar los cuadros sin dejar feos agujeros ni marcas en la pared.
Además, en una cocina abierta las estanterías pueden enlazar con el hilo conductor de la estética del resto de la casa o del salón adyacente. Pero, también tienes que tener en cuenta que las estanterías también tienen un gran inconveniente. Todo lo que coloques en ellas será presa del polvo. Así que, tendrás que limpiar un poco más a menudo.

Estanterías personalizadas
Puedes hacerlo eligiendo un sistema de fijación original: correas de cuero, escuadras de colores, soportes invisibles... Y una vez sujeta a la pared puedes adornarla y personalizarla a tu gusto.
Por ejemplo, puedes utilizar imanes para sujetar los botes de especias de metal o colocar ganchos para colgar las tazas. O también colocar bonitos tarros de cristal de estilo vintage con legumbres, pasta, cereales, etc. Así tus provisiones además de alimentarte, decorarán tu cocina.